Obligado a ser espontáneo, mínimo e improvisador

Siempre comparé a una
buena fotografía de calle con la emoción capturada de un poema
atemporal. O también lo encontré en la improvisada y espontánea
alegría de un saxo alto (mi instrumento preferido) en una jam
sesión.
© Saúl Leiter
Con el tiempo descubrí
que menos es más; que sugerir es mejor que denotar; que con sólo
un verso se puede transmitir esa emoción tantas veces perdida y
encontrada; que un fraseo inspirado puede instalarse para siempre
en nuestro corazón.
© Ernst Haas
Algo de todo ello pensaba
el pianista Bill Evans que junto a Miles Davis, Cannonbal Adderley y
Coltrane
crearon una pieza sublime, minimalista del “jazz modal”. Me refiero a Kind of Blue (1959) cuyos temas fueron
creados por uno o dos acordes que mantenían largos períodos de
improvisación. Algo así es mi forma de entender la fotografía de
calle.
© Ray Metzker
Con respecto a todo ello,
deseo contarles una pequeña historia.
A finales del siglo XIV
llegó a Japón desde China, de la mano de monjes budistas Zen, un
tipo de pintura que los japoneses denominaron “suibokuga” que
también era espontáneo y mínimo.
© Gonzalo Juanes
El artista “tiene que
pintar en un pergamino delgado extendido con un pincel especial y
pintura negra de acuarela, de tal manera que un brochazo forzado o
interrumpido destruirá la línea o atravesará el pergamino. No
son posibles los borrones ni los cambios. Estos artistas deben
practicar una disciplina específica, la de permitir que la idea se
exprese a sí misma en comunicación con sus manos de forma tan
directa que no puede interferir la deliberación” señaló Evans
a la revista Down Beat a fines de la década del ’50 del siglo
pasado.
© Sergio Larraín

“Las pinturas
resultantes – prosigue el pianista – carecen de la composición
de la composición compleja y las texturas de la pintura
convencional, pero se dice que aquellos que saben ver, encontrarán
algo capturado que escapa a cualquier explicación. Esta convicción
de que la acción directa es la reflexión más llena de significado,
en mi opinión, ha inducido a la evolución de disciplinas
extremadamente severas y especiales como son las del músico de jazz
o improvisador”.

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Acerca de marcelocaballero

Marcelo Caballero. Fotógrafo
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