Los colores de la guerra

En nuestro imaginario colectivo, las dos guerras mundiales
fueron construidas en blanco y negro como si el color hubiese sido borrado por el
efecto de las poderosas bombas y el exterminio de personas.
Quizás la primer guerra (1914 – 1918) fuera más monocromática
debido a su antigüedad y a las limitadas capacidades del material fotográfico utilizado en ese entonces. Sin embargo, el historiador Peter Walther y la
editorial Taschen, se encargaron de demostrar en casi 400 páginas y más de 300
fotos , que el color también fue parte de esa guerra.
Se trata de The First World in Colour que fue publicado en
septiembre del año pasado.  Y en este voluminoso
libro están documentados parte de esas históricas fotografías a color, de unos
pocos miles que sobreviven en archivos de todo el mundo.
El procedimiento utilizado en esos momentos,  fue el autocromo (en francés Autochrome) en
el que se empleaba una placa de vidrio con uno de sus lados recubierto de
minúsculos granos de almidón que actuaban como filtros de los colores
primarios.
© Jules Gervais-Courtellemont
De esa manera, los autocromos semejaban las posteriores
diapositivas  pero en tamaños mayores (el color
slide en películas de 24 x 35 mm, apareció en la década del ’30 del siglo pasado con la irrupción del Kodachrome, Agfa y
otros).
© Léon Gimpel
© Hans Hildenbrand
Además los granos de almidón proporcionaron a estas fotografías un atractivo estético especial, con una apariencia comparable a la de la pintura puntillista.
Varios de los pioneros del uso del autocromo como por
ejemplo:  Sergei Prokudin Gorskii, Paul Castelnau, Fernand Cuville, Jules Gervais-Courtellemont, Léon Gimpel, Hans Hildenbrand o Charles Zoller, entre otros, participaron en la primera guerra mundial y el libro recoge varios de sus trabajos.
Hasta el miércoles!

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Acerca de marcelocaballero

Marcelo Caballero. Fotógrafo
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