Un peregrino con la cámara: entre el cielo y la tierra

Si hubiera nacido en EEUU, Francia o Inglaterra quizás hubiera sido mucho más conocido de lo que fue. Tampoco ayudaba su apellido checo que es difícil de pronunciar. Y memorizarlo es bastante complicado.
Supongo que tendría que haber hecho como Andrei Friedmann que bajo el legendario seudónimo de Robert Capa hizo historia e, involuntariamente, también docencia. Ya que todos los fotógrafos buscan, en general, ser recordados por nombres o diminutivos fáciles de pronunciar y eso, hoy en día, es algo básico e imprescindible a la hora de hacer marketing en el mundo de la fotografía.
De cualquier manera, todo ello no empañó el trabajo fotográfico que realizó Bedrich Grünzweig. Un extraordinario fotógrafo de calle que,  durante muchos años, callejeó con su Leica con pasión por los espacios públicos de Nueva York. Ciudad que lo cobijó, luego de escapar de las garras de los nazis,  de Checoslovaquia en 1939. 
Ahh…me olvidaba decir que, además, era judío. Y sus padres, abuelos y hermano no tuvieron tanta suerte como él: fueron asesinados por la temida SS tiempo después.
Todo esto que escribo tiene un origen, una explicación primigenia.
Otra vez mi buen amigo Rafa Badia me prestó un libro y, como no podía ser de otra manera, de Grünzweig (aún me cuesta escribirlo!) titulado Between Heaven and Earth (Entre el cielo y la tierra). Enseguida me atrapó y me dije a mi mismo: “¡vamos a investigar un poco sobre este autor que desconocía!”.


Entre el cielo y la tierra – Nueva York 1949


La imagen del limpiador de ventanas que está a la izquierda corresponde a la tapa del libro mecionado.
Precisamente esta imagen fue multipremiada a principios de la década del ’50 del siglo pasado en EEUU y considerada la mejor por varias revistas especializadas de la época.
Según lo que investigué, la vida de Grünzweig es bastante peculiar.
Como ya les conté, este fotógrafo,  refugiado checo judío, se instaló definitivamente en Nueva York y pronto comenzó a trabajar para las Naciones Unidas. En 1961 tuvo un papel de liderazgo importante en la operación de paz de la ONU en el Congo.
Al retirarse de la organizacíón internacional en 1974, comenzó a trabajar junto con el hermano de Robert CapaCornell Capa como asesor del prestigioso Centro Internacional de Fotografía (ICP) de Nueva York. Y paralelo a ello retornó varias veces a su querida Checoslovaquia y también a Israel.
Cornell Capa dijo de él:  “a través de su vida, ha visto mucho. Poseía un humor suave y una gran sensibilidad a la tragedia humana”.
Justo antes de cumplir los 99 años, este peregrino dejó para siempre su cámara en el 2009. Pero sus imágenes lo mantienen vivo como en este libro que acabo de mencionar y del cual, les mostraré algunas imágenes. Hasta pronto!!


No way out. New York, 1948

 

Pennsylvania Railroad Station. New York, 1950

  

The midtown elevated. New York, 1954



Home from work. New York, 1950



Acerca de marcelocaballero

Marcelo Caballero. Fotógrafo
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12 respuestas a Un peregrino con la cámara: entre el cielo y la tierra

  1. Gracias por recordarnos que no sólo los famosos son grandes fotógrafos!

  2. Exacto, Alfons. Gracias por darte una vuelta por acá!!

  3. Gracias Marcelo por ofrecernos estas pinceladas de la vida y obra de Grünzweig.

  4. De nada, Maria Rosa. Bienvenida al blog!!

  5. David dijo:

    Gracias por el aporte, buen descubrimiento, un saludo.

  6. Otro saludo cómplices para ti, David

  7. Rafa Badia dijo:

    Gracias, Marcelo, por seguir investigando sobre clásicos no tan conocidos -si, yo te pasé el libro, pero tú has seguido rastreando sobre su vida y obra, lo cual está genial. Además, es un placer el buen estilo periodístico de tus entradas!

    Sólo una pequeña apreciación: por el formato de su fotos, además de una Leica, parece más que probable que también utilizara una Rolleiflex de 6×6, ¿no?

    Un abrazo cómplice!

  8. Es una buena apreciación, Rafa. Las imágenes que publico del libro en el post son de formato 6×6. Posiblemente sea una Rolleiflex..
    Como sabes, en el libro hay muchas de 6 x 6 y de 35 mm.
    Pude constatar en mis pequeñas investigaciones que usaba Leica y, también, Contax.
    Me estimula que te gusten mis entradas. Espero que me sigas pasando más libros!!! será un placer descubrirlos. Otro abrazo cómplice!!

  9. Muchas gracias Marcelo por descubrirnos grandes ( aunque no conocidos ) de la fotografia . Un placer leerte !

  10. Tambien es un placer que pases por aqui, Angel!! Un abrazo!

  11. impactante, magnífica foto la del reguero de sangre!!!
    un saludo

  12. Saludos, Dante..ya entendí!! jaja un abrazo!!

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