Una visita surrealista

Teatro Museo Dalí – Figueres – Catalunya

  
Ayer tuve la suerte de visitar por primera vez el Teatro – Museo del gran pintor ampurdanés, Salvador Dalí y, a pesar de todo, valió la pena.

   Y digo a pesar de todo porque los pasillos del museo estaban abarrotados de gente que si podían, pasaban por encima tuyo sin previo aviso. Entonces para realizar fotografías o contemplar las obras de Dalí se hacían también bastante surrealista.
   Había que tener destreza para pensar que velocidad de obturación o que sensibilidad usar en la cámara mientras se esquivaban niños exaltados, adolescentes malcriados en grupos escolares o manadas multitudinarias de turistas.
   Cabe recordar que este museo ubicado en el corazón de Figueres, la ciudad que vio nacer a Dalí en 1904, es el segundo más concurrido de España después del Museo del Prado en Madrid. Y la tarifa para ingresar oscila entre 7 y 11 euros por persona ( debido a descuentos a jubilados, niños o grupos).  
  
Esto no son datos menores. En los tiempos que estamos viviendo, pagar para entrar a un museo, ya es todo un gasto para una familia tipo con dos hijos, por ejemplo.
   Por eso, lo primero que me llama la atención, no son las obras de Dalí; me impresiona darme cuenta que la crisis no ha llegado a este lugar.
   A media mañana  cuando el museo abre sus puertas, observé largas colas para ingresar; y se abarrotaban voces de todo el mundo por sus pasillos de entrada. Todos contentos y ansiosos.
  Cabe reflexionar sobre estos fenómenos culturales museísticos en tiempos de crisis. A mi se me ocurre pensar ahora en una consecuencia ilógica e intrigante:  la obra de Dalí, 21 años después de la desaparición del artista, está más viva que nunca y sigue despertando señales de admiración como esta mujer de aquí abajo.

Museo Dalí

   Hay que reconocer, además, que detrás de este museo, hay una aceitada maquinaria   publicitaria de primer orden. Y la obra de Dalí es muy mediática, trasmite imaginación y gusta por igual a niños y a grandes.

   La organización tiene todo prolijo y cuidado. El personal se esmera por contestar preguntas de todo tipo y se vigila todo. No hay ningún resquicio de descontrol y gracias al cuidado de la gente del museo. Esto es muy importante para mantener un nivel alto de visitas.
  Bueno, al final quiero compartir con ustedes otras imágenes de mi primer excursión al gran monumento de este artista universal. 

Museo Dalí
Museo Dalí
Museo Dalí

Acerca de marcelocaballero

Marcelo Caballero. Fotógrafo
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4 respuestas a Una visita surrealista

  1. Me ha llamado la atención la penúltima imagen, el moisés, la señora pensativa, tres personas sentadas en unas sillas y de fondo el gran cuadro. La pared de ladrillos separando las escenas.

    Un saludo

  2. Bueno, al menos parece que aquí te dejaron hacer fotos sin hacerte sentir un terrorista….
    Respecto a tus dudas acerca de la crisis, me da a mi que los genios no entienden de estas cosas. Lo son con crisis y sin crisis y la gente paga para verlos.
    Comentarte también que las fotografías me parecen todas muy buenas, pero basandome en mis gustos personales me encantan la segunda, la tercera… La 4a y la 5a las pondría un peldaño por debajo, siendo muy buenas también!

  3. Gracias Joan por tu visita y comentarios. Ya me pasaré por tu blog!!

  4. Si, dejan hacer fotos pero sin flash. Pero nadie hacía caso…los cuidadores no sabían como decirles que no se podía y seguían!!
    Es verdad que los genios no entienden de esto. Pero si los bolsillos de los clase media. Ellos si que sufren mucho. Yo ví muchos extranjeros, mucha gente que venía de países nórdicos, ingleses y alemanes. Poca gente de aqui.
    En cuanto a las imágenes gracias por los comentarios!! nos vemos mañana en Pati Llimona!! hasta pronto!!

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