En coche por Oriente con Marc Riboud

La Editorial Xabier Barral acaba de publicar Into The Orient,  un box set de fotografías de Marc Riboud que dan vida al célebre viaje que inició en la primavera de 1955 y terminó en  Japón tres años después.
Esta caja visual de Riboud que  contiene cinco libros de su paso por Turquía, Irán,  Afganistán ,  Pakistán , India, China y Japon; recibió hace poco el Premio Nadar 2012 que lo reconoce como la mejor publicación del año.
Afganistán 1955 © Marc Riboud
Este gran tour realizado por el fotógrafo francés se comenzó a gestar,  después
de comprarle un viejo Land Rover a George Rodger (uno de los fundadores de la agencia Magnum).  Con este transporte y con todo el tiempo del mundo,  se
dirigió a Estambul,  luego se internó por Capadocia y Anatolia y cruzó
Persia, 
Afganistán 1955 © Marc Riboud
En Afganistán realizó incursiones por sus regiones tribales.
Darjeling, India 1956 © Marc Riboud
Y en 1956 llegó a India
Varanasi, India 1956  © Marc Riboud
Nepal 1957 © Marc Riboud
 Luego entró a la China comunista desde
Nepal, en una época en la que pocos extranjeros podían hacerlo. Riboud realizó u trabajo excepcional como documento de época en China.
Anshan, China 1957 © Marc Riboud
Shaanxi, China 1957 © Marc Riboud
Finalmente el viaje llegó a su fin en Tokyo junto con miles
de fotografías,
Japón, 1958 © Marc Riboud
de las cuales podremos observar, en estos 5 libros de 65
páginas cada uno,  un total de 220
imágenes que acaba de publicar la prestigiosa editorial francesa.
Un abrazo y hasta el miércoles!

Acerca de marcelocaballero

Marcelo Caballero. Fotógrafo
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a En coche por Oriente con Marc Riboud

  1. Luisa dijo:

    ¿Dónde lo venden? Hay que comprarlo inmediatamente. Pero, ¿cuánto costará?

  2. Luisa dijo:

    Gracias Marcelo por la información. Conozco Kowasa y es estupenda librería.

  3. Jan Puerta dijo:

    Una serie de esas que considero imprescindible.
    Hubo un tiempo que todo era posible sin prisas.
    Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *